El cierre de 2025 ha marcado un punto de inflexión histórico para Tesla, y no precisamente por los motivos que Elon Musk desearía. Por primera vez en sus dos décadas de existencia, el gigante de los vehículos eléctricos (EV) ha cerrado un ejercicio con menos ingresos anuales que el anterior, confirmando que la compañía atraviesa una transición tan ambiciosa como arriesgada.
Aquí tienes el análisis detallado de los resultados financieros y el drástico cambio de rumbo de la empresa hacia la IA y la robótica.
Un 2025 de «números rojos» y márgenes en caída
Los datos financieros publicados ayer presentan un panorama complejo. Aunque Tesla sigue siendo una empresa altamente rentable, la erosión de su negocio principal es evidente:
- Beneficio Neto: Se situó en 2.770 millones de libras, lo que supone un desplome del 46% respecto a 2024.
- Margen de Beneficio: El indicador que más preocupa a los inversores cayó al 4,9%, una cifra drásticamente inferior al 23,8% que ostentaba en 2022.
- Ingresos por Automoción: Cayeron un 11% anual, lastrados por un cuarto trimestre especialmente débil donde las ventas bajaron un 16%.
El factor de los «Créditos Regulatorios»
Un dato revelador es que el 52% del beneficio total provino de la venta de créditos de carbono a otros fabricantes (unos 1.000 millones de libras). Sin estos ingresos «extra», la rentabilidad de Tesla habría sido mínima.
Nota importante: Este salvavidas financiero tiene fecha de caducidad. Bajo la actual administración y la nueva ley «One Big Beautiful Bill Act», estos créditos y los incentivos fiscales de 5.500 £ para compradores han sido eliminados, lo que encarecerá los coches para el consumidor final en 2026.
El fin de una era: Adiós al Model S y Model X
En un anuncio que ha sacudido a los entusiastas, Elon Musk confirmó la discontinuación del Model S y el Model X. La decisión responde a la necesidad de espacio en la fábrica de Fremont, California, que será reconvertida para la producción masiva de Optimus, el robot humanoide de Tesla.
Tesla planea fabricar hasta un millón de robots al año, con el objetivo de empezar a venderlos al público en 2027. Esta medida confirma que Tesla ya no se ve a sí misma como una empresa de coches, sino como una compañía de IA física.
Nuevos servicios y modelos de suscripción
Para compensar la caída en ventas de hardware, Tesla está pivotando agresivamente hacia los servicios:
- Suscripción FSD: El sistema de «Conducción Autónoma Total» (FSD) pasa a ser exclusivamente una suscripción de 72 £ al mes.
- Adiós al Autopilot Estándar: Tesla ha eliminado el Autopilot básico que venía de serie. Ahora, funciones como el mantenimiento de carril están bloqueadas tras el pago mensual.
- Crecimiento en Energía: El negocio de almacenamiento de energía (Megapack y Powerwall) creció un 27%, aportando 9.240 millones de libras, convirtiéndose en el pilar más sólido de la empresa.
El horizonte de 2026: Cybercab y xAI
A pesar de los resultados actuales, Musk mantiene la mirada en el futuro:
- Cybercab: El taxi autónomo de dos plazas entrará en producción en abril de 2026.
- Inversión en xAI: Tesla ha invertido 1.000 millones de libras en xAI (la empresa de IA de Musk responsable de Grok), buscando liderar el sector de la inteligencia artificial generativa.
- Roadster y Semi: Se esperan novedades del deportivo Roadster en abril, mientras que el camión Tesla Semi empezará a fabricarse en mayores volúmenes para el sector logístico.










