El Reino Unido ha decidido poner fin a la «barra libre» regulatoria de las grandes plataformas de entretenimiento. En un movimiento sin precedentes que busca equilibrar el tablero de juego, el Gobierno británico ha anunciado que gigantes como Netflix, Amazon Prime Video y Disney+ dejarán de operar bajo sus propias reglas para someterse a una normativa estricta, prácticamente idéntica a la que cumple la BBC o cualquier cadena de televisión tradicional.
Este cambio responde a una realidad estadística aplastante: en 2026, el 85 % de los británicos consume contenido bajo demanda mensualmente, superando con creces el 67 % que aún sintoniza la televisión lineal. Ante este panorama, el Ministerio de Cultura ha decidido que «a igual experiencia de usuario, igual protección».
A continuación, analizamos los puntos clave de esta reforma que promete transformar el ecosistema del streaming en Europa.
⚖️ El fin de la asimetría: Bajo el control de Ofcom
Hasta ahora, mientras las cadenas tradicionales debían vigilar cada minuto de su emisión para cumplir con el código de radiodifusión, las plataformas digitales operaban en un marco mucho más laxo. Con la nueva ley:
- Umbral de control: Cualquier plataforma con más de 500.000 usuarios en el Reino Unido quedará bajo la supervisión directa de Ofcom (el regulador de medios británico).
- Multas millonarias: Ofcom tendrá el poder de investigar quejas de los usuarios e imponer sanciones de hasta 250.000 libras (unos 300.000 euros) por infracción.
- Protección al menor: Se exigirán sistemas de clasificación por edades y avisos de contenido mucho más rigurosos, evitando que material perjudicial sea accesible para los más jóvenes sin filtros efectivos.
📰 Imparcialidad informativa y «Fake News»
Uno de los pilares más polémicos y ambiciosos de la reforma es la exigencia de rigor periodístico. En un entorno donde los documentales y espacios de actualidad de las plataformas tienen un impacto masivo:
- Veracidad obligatoria: Netflix o Prime Video deberán garantizar que sus contenidos informativos sean precisos y carezcan de sesgos indebidos.
- IA bajo la lupa: El regulador pondrá especial énfasis en combatir la desinformación, incluyendo el control sobre tráileres o clips generados o manipulados con Inteligencia Artificial que puedan inducir a error a la audiencia.
♿ Accesibilidad: Un nuevo estándar de derechos
Reino Unido quiere que el streaming sea inclusivo por ley, no por voluntad de las empresas. El nuevo marco fija cuotas mínimas de accesibilidad que obligarán a las plataformas a remodelar sus catálogos:
| Requisito | Porcentaje mínimo obligatorio |
| Subtítulos | 80 % del catálogo total |
| Audiodescripción (para personas con discapacidad visual) | 10 % de los títulos |
| Lengua de Signos | 5 % de los contenidos |
Este paquete de medidas convierte al Reino Unido en uno de los mercados más exigentes del mundo en cuanto a derechos de los espectadores con discapacidad, enviando un mensaje claro al resto del continente europeo.
🌍 ¿Un espejo para España y el resto de Europa?
La decisión del gabinete de Lisa Nandy no solo afecta a las islas británicas. Actúa como un laboratorio regulatorio que otros países, incluyendo España, observan de cerca:
- Referencia para la UE: Aunque España ya cuenta con la Ley General de Comunicación Audiovisual, la firmeza británica en cuanto a las multas y los porcentajes de accesibilidad podría forzar una revisión de las normativas locales para no quedar atrás.
- Equilibrio de mercado: Al obligar a las plataformas globales a cumplir las mismas normas que las cadenas nacionales (como RTVE, Atresmedia o Mediaset), se elimina la ventaja competitiva de la que disfrutaban los gigantes tecnológicos al evitar ciertas obligaciones de servicio público.










