El desarrollo de la futura generación de consolas ya se está jugando en los laboratorios de diseño térmico. Tras las lecciones aprendidas con la actual generación, Sony planea un cambio radical en el sistema de disipación de la PlayStation 6, apostando por una cámara de vapor avanzada que sustituirá por completo al polémico metal líquido.
La decisión de ingeniería busca atajar de raíz uno de los aspectos más debatidos del diseño de la PS5: la durabilidad de su compuesto térmico a largo plazo y la complejidad de su ensamblaje para evitar cortocircuitos.
Las razones del cambio: el fin del metal líquido de PS5
Aunque el metal líquido permitió a la PlayStation 5 exprimir las frecuencias de su chip personalizado manteniendo las temperaturas a raya, su uso siempre ha estado rodeado de cierta controversia técnica:
- Riesgo de fugas y oxidación: Al ser un compuesto conductor de la electricidad y altamente corrosivo con ciertos metales como el aluminio, el metal líquido exige un sellado hermético perfecto. Con los años, han surgido reportes aislados de desplazamientos del compuesto si la consola se mantiene en vertical de forma prolongada, reduciendo su efectividad.
- Complejidad en la cadena de montaje: Aplicar metal líquido a nivel industrial requiere un proceso extremadamente preciso y costoso, lo que eleva los costes de fabricación de la consola.
- Degradación del rendimiento térmico: Aunque es más duradero que la pasta térmica convencional, el metal líquido puede sufrir procesos de «secado» o cristalización bajo un estrés térmico continuo, perdiendo conductividad con el paso de los años.
El factor de la fiabilidad: Para la PS6, Sony busca un sistema que garantice un rendimiento térmico impecable durante un ciclo de vida de más de siete años, sin depender de barreras químicas o sellados sintéticos que puedan degradarse.
La cámara de vapor: refrigeración de PC de gama alta en tu salón
Para solucionar este dilema sin comprometer el rendimiento del futuro procesador de la PlayStation 6 (que promete dar un salto generacional masivo en trazado de rayos e inteligencia artificial), la compañía apostará por una cámara de vapor (vapor chamber) de gran formato:
- ¿Cómo funciona?: Se trata de un sistema sellado al vacío que contiene una pequeña cantidad de líquido. Al calentarse el chip, el líquido se evapora, viaja a las zonas más frías del disipador, se condensa volviendo a su estado líquido y regresa al foco de calor mediante capilaridad.
- Disipación homogénea: A diferencia de los tubos de calor (heatpipes) tradicionales, las cámaras de vapor distribuyen el calor de forma completamente uniforme por toda su superficie plana, logrando una eficiencia térmica muy superior.
- Seguridad absoluta: Al ser un bloque de cobre completamente estanco y cerrado, no hay ningún componente que pueda derramarse o provocar cortocircuitos en la placa base de la consola, sin importar si el usuario decide colocar la consola en vertical, en horizontal o colgada de la pared.
Este movimiento estratégico demuestra que Sony quiere blindar la fiabilidad de su hardware de cara a la próxima generación, simplificando el mantenimiento interno y asegurando que la PlayStation 6 sea una máquina silenciosa y fría desde el primer día de su lanzamiento.








