Samsung ha decidido romper con casi seis años de continuidad en el diseño de su línea de plegables estrella. Las primeras impresiones con las unidades reales del Galaxy Z Fold 8 confirman la mayor transformación ergonómica de la marca desde el modelo original: el paso definitivo a una relación de aspecto corta y ancha que recuerda inevitablemente al mítico diseño tipo «pasaporte» del BlackBerry Passport o al formato del Google Pixel Fold original.
Este giro radical responde a la principal queja de los usuarios durante años: la incomodidad de usar una pantalla exterior demasiado estrecha y alargada en el día a día.
1. Ergonomía y pantallas: el formato «Pasaporte» se impone
El cambio físico al sostener el Z Fold 8 en mano es inmediato:
- Pantalla exterior útil (5,5 pulgadas): Pasa de ser una franja estrecha a un panel ancho y verdaderamente funcional. Escribir a dos manos, navegar o responder mensajes sin necesidad de desplegar el teléfono es ahora una experiencia idéntica a la de un smartphone tradicional de formato compacto.
- Pantalla interior en formato horizontal (7,6 pulgadas, 4:3): Al abrir el dispositivo, la pantalla flexible adopta de forma nativa una orientación horizontal más apaisada. Esto elimina la necesidad de rotar el teléfono para ver vídeos en formato panorámico o para trabajar con dos aplicaciones en paralelo (multitarea split-screen).
- Ultraligero y delgado: A pesar del ensanchamiento del chasis (81,9 mm cerrado), Samsung ha logrado reducir el peso hasta unos sorprendentes 201 gramos y su grosor a apenas 4,5 mm cuando está desplegado (9,7 mm cerrado), convirtiéndolo en el Fold más liviano de su historia.
2. Los sacrificios para lograr ligereza: cámara doble y batería de carbono
Para conseguir un peso tan contenido en un formato más ancho, Samsung ha tenido que realizar compromisos significativos en la hoja de especificaciones frente a sus modelos tradicionales o las variantes «Ultra»:
- Configuración de cámara doble (sin teleobjetivo dedicado): El Z Fold 8 prescinde del módulo de tres cámaras y apuesta por un conjunto trasero dual: un sensor principal de 50 MP con OIS y un ultra gran angular de 50 MP. Quienes busquen un sensor de 200 MP y zoom óptico dedicado deberán mirar hacia el Z Fold 8 Ultra.
- Batería de silicio-carbono de 4.800 mAh: Para no engrosar el perfil de la bisagra, se estrena una batería de mayor densidad energética con tecnología de silicio-carbono que admite carga rápida cableada de 45 W.
- Rendimiento tope de gama: En su interior monta el procesador Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy acompañado de 12 GB de RAM y almacenamiento UFS 4.0.
El veredicto inicial: Samsung ha dejado de diseñar el Fold pensando únicamente en usuarios corporativos o de productividad extrema para crear un dispositivo enfocado en el estilo de vida y el consumo multimedia. Aunque pierda el teleobjetivo por el camino, la ganancia en usabilidad diaria con la pantalla externa cerrada justifica de sobra este cambio de rumbo.










