Telegram ha dado un paso histórico en su expansión más allá de la mensajería instantánea. La compañía liderada por Pavel Durov ha presentado formalmente una solicitud ante la ICANN (la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números) para obtener el control exclusivo del dominio de nivel superior (TLD) «.gram».
De ser aprobada la propuesta, la plataforma permitirá a sus cientos de millones de usuarios y empresas registrar direcciones web totalmente personalizadas vinculadas directamente a sus perfiles y canales.
¿Cómo funcionarán los dominios «.gram» y qué ventajas tendrán?
La iniciativa pretende fusionar el ecosistema de comunicación de Telegram con la navegación web convencional mediante soluciones descentralizadas:
- Direcciones web propias: Los usuarios podrán sustituir enlaces complejos por dominios sencillos e identificables con la terminación
.gram(por ejemplo, tu-nombre.gram). - Integración con la cadena de bloques: La gestión de estos dominios estará respaldada por la red TON (The Open Network), permitiendo comprar, vender o transferir la propiedad de las direcciones de forma segura.
- Pasarela de pagos y servicios: Servirán como identificador único para recibir micropagos, almacenar identidades digitales y alojar webs descentralizadas dentro de la propia aplicación.
Un desafío burocrático ante la ICANN
La aprobación de un nuevo dominio de nivel superior genérico (gTLD) es un proceso largo y estricto. La ICANN evaluará aspectos de seguridad en la red, protección de marcas registradas y viabilidad técnica antes de dar el visto bueno definitivo a Telegram.
Si supera los filtros regulatorios, la firma sentará un precedente al convertirse en una de las primeras grandes aplicaciones de mensajería en gestionar su propio sufijo de internet global.









