Comprar un nuevo videojuego o pagar microtransacciones en mitad de una partida podría volverse tan rápido como apretar un botón del mando. Una nueva patente registrada por Sony para PlayStation describe un sistema integrado en el mando DualSense (y sus futuras revisiones) capaz de procesar pagos biométricos y lecturas de tarjetas NFC directamente desde la palma de tu mano.
La idea de la compañía japonesa busca eliminar la molestia de introducir números de tarjeta o contraseñas en la pantalla del televisor, agilizando las compras impulsivas dentro del ecosistema de la consola.
Un lector en las manos: las claves de la patente de Sony
El documento desvela cómo PlayStation planea transformar el mando en una plataforma de pago segura y personalizada:
- Sensor NFC integrado bajo el chasis: El mando contaría con una zona de lectura en la que bastaría con acercar una tarjeta bancaria, un smartphone o un reloj inteligente para autorizar una transacción de forma instantánea.
- Autenticación biométrica por huella o agarre: La patente contempla la inclusión de sensores en los agarres (grips) o en el propio botón de encendido/Touchpad para verificar la identidad del jugador mediante biometría antes de autorizar el cobro.
- Confirmación háptica del pago: El sistema utilizaría la respuesta háptica y los gatillos adaptativos del DualSense para ofrecer una resistencia física o vibración específica que confirme que la transacción se ha realizado con éxito.
- Protección contra compras no deseadas por menores: La vinculación biométrica directa al usuario principal busca impedir que los más pequeños de la casa puedan realizar gastos accidentales o no autorizados dentro de los juegos.
El debate sobre la monetización instantánea
Aunque se trata únicamente de una patente y no garantiza que la tecnología llegue al mercado en un DualSense a corto plazo, deja al descubierto la visión de Sony para el futuro de PlayStation. Reducir la fricción a la hora de pagar en la consola puede facilitar la vida del usuario, pero también abre el debate sobre lo fácil que será caer en compras impulsivas de contenido digital.










