Google da un paso de gigante en la personalización de la inteligencia artificial. La compañía ha anunciado la llegada de los avatares personales a Google Gemini, una nueva función que permite a los usuarios generar contenidos multimedia —tanto imágenes como vídeos— utilizando su propia apariencia física y su voz digitalizada.
La herramienta busca integrar rostros y voces de personas reales en creaciones sintéticas de manera sencilla, incorporando además estrictos controles de privacidad para decidir quién puede utilizarlos y cuándo expira ese acceso.
¿Cómo funcionan los avatares personales y qué tecnología hay detrás?
El sistema está diseñado para que el usuario pueda aparecer junto a familiares, amigos o colaboradores en composiciones generadas por IA, o bien ceder su imagen de forma controlada:
- Motores especializados: La función aprovecha la tecnología de generación de imágenes Nano Banana y el modelo Gemini Omni para la creación de secuencias de vídeo.
- Proceso de registro: Para crear el avatar, el usuario debe realizar una grabación facial y de voz a través de un sencillo asistente (permitiendo iniciar el proceso en el ordenador y escanear un código QR para completarlo con la cámara del móvil).
- Invitaciones a través de Gmail: Los avatares se pueden compartir con terceros enviando una invitación directa por correo electrónico. El destinatario debe aceptar obligatoriamente la petición antes de poder utilizar el avatar en sus propios proyectos.
- Control total y caducidad: Los propietarios de los avatares pueden revocar los permisos en cualquier momento o fijar fechas de caducidad desde los ajustes de Gemini. Si se retira el acceso, el receptor no podrá generar más material nuevo (aunque el contenido creado previamente no se ve afectado).
Disponibilidad, restricciones y borrado de datos
La nueva función está disponible para usuarios mayores de 18 años con una cuenta personal de Google (requiriendo además una suscripción al plan Google AI para la generación avanzada de vídeos). De momento, Google ha limitado el despliegue inicial en inglés y mantiene restricciones de acceso en el Espacio Económico Europeo, Reino Unido y Suiza debido a la normativa de privacidad.
En cuanto a la gestión de la privacidad, los usuarios pueden eliminar por completo sus avatares, incluyendo las grabaciones de voz y los selfies originales, directamente desde los ajustes de su cuenta de Google, obligando a registrar un nuevo perfil si se desea volver a utilizar la función en el futuro.







