Affetto, el niño robot

Affetto, el niño robot bastante siniestro y que consigue imitar varias expresiones humanas

Muchos países de nuestro entorno desarrollan un gran número de avances en robótica, aún recuerdo el miedo que me da los desarrollos de Boston Dynamics. pero los ejemplos de robots más espeluznantes continúan viniendo de Japón, como es el caso del Affetto. Este niño robot puede imitar una amplia gama de expresiones humanas, y algunas de ellas son realmente espeluznantes o siniestras.

Según los investigadores de la Universidad de Osaka, el Affetto logra reproducir el rostro humano cuando representamos felicidad, confusión / duda, miedo, rabia, sueño e incluso curiosidad.

Los párpados de los ojos del robot se abren y cierran, y sus globos oculares también logran moverse de un lado a otro para hacer algunas expresiones más realistas. La boca, al menos en mi opinión, es la parte más espeluznante.

Dentro de la boca podemos ver claramente los movimientos de la lengua, lo que hace que esta creación mecánica japonesa termine siendo algo muy siniestro.

Dejando a un lado el miedo que nos puedan causar este tipo de avances, lo que realmente debemos tener en cuenta es el trabajo de los investigadores que no sólo buscan formas de rastrear los movimientos del rostro humano para identificar emociones, sino también replicarlas mecánicamente.

Conseguir que los movimientos de la piel facial sean suaves crea inestabilidad y genera un gran problema mecánico con el que tienen que lidiar.

“Las deformaciones en la superficie son un problema clave en el control de las expresiones del androide”, dijo Minoru Asada, uno de los líderes del proyecto en la Universidad de Osaka. “Movimientos en la suave piel facial crea inestabilidad y genera un gran problema mecánico con el que tenemos que lidiar. Nosotros buscamos una forma mejor de medir y controlar eso.

La cara de este niño robot cuenta con más de 100 puntos de medición que buscan lograr que la cara del robot pueda perfeccionar sus expresiones. Es evidente que todavía hay bastante margen para la mejora. Todavía no hay ninguna aplicación práctica para un robot como este, pero podemos imaginar que la futura industria de robots de compañía podría beneficiarse bastante de la evolución en esta materia.

Fuente: Universidad de Osaka

Saludos desde lo más profundo de los bytes.

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