El lanzamiento de Path of Exile 2 no está siendo un camino de rosas, y sus responsables lo saben. Grinding Gear Games (GGG) ha emitido un comunicado honesto y directo: existe un problema de diseño en la última actualización que está lastrando la experiencia de juego. Lo más preocupante es que no solo confunde a los nuevos usuarios, sino que está frustrando a los veteranos que esperaban una transición fluida.
La complejidad, seña de identidad de la saga, parece haberse vuelto en su contra en un aspecto fundamental que el equipo ya corre para solucionar.
¿Qué está fallando en Path of Exile 2?
El problema principal radica en la curva de dificultad y el sistema de progresión de habilidades tras el último parche. Muchos jugadores han reportado que ciertos picos de dificultad resultan «injustos» y que la claridad visual en los combates contra jefes ha empeorado, dificultando la toma de decisiones tácticas.
- Fricción para novatos: El sistema de aprendizaje se ha vuelto demasiado opaco, expulsando a quienes intentan entender las mecánicas básicas.
- Castigo para veteranos: Los jugadores expertos sienten que sus builds (configuraciones de personaje) no escalan como deberían, rompiendo la sensación de progresión constante.
- Mecánicas rotas: GGG ha admitido que algunos encuentros no están funcionando como se diseñaron originalmente, creando cuellos de botella insuperables.
El plan de rescate: Una actualización inminente
Lejos de ignorar las críticas, los padres de Path of Exile 2 han confirmado que ya trabajan en una actualización masiva. El objetivo es reajustar los valores de daño de los enemigos y mejorar el feedback visual de las habilidades para que el jugador sepa exactamente qué le ha golpeado.
«Hemos escuchado alto y claro que el equilibrio actual no es satisfactorio», afirmaron desde el estudio. La meta es recuperar ese equilibrio entre «desafío extremo» y «diversión», algo que siempre ha caracterizado a la franquicia pero que parece haberse perdido en la última gran actualización.









