El responsable detrás de las recientes filtraciones de Grand Theft Auto VI ha encontrado una vía para monetizar el impacto mediático del juego. Según datos en cadena analizados por expertos en blockchain, la cartera vinculada a la difusión de los vídeos ha retirado aproximadamente 350.000 dólares en criptomonedas.
Lo más sorprendente del caso es que no se trata de un ataque de desplome tradicional (rug pull). El responsable no tuvo que vender masivamente sus tokens para embolsarse la cifra, sino que aprovechó la fiebre especulativa de los usuarios.
La estrategia detrás del token CYBERLEEK
El movimiento financiero se apoyó en una maniobra tan calculada como efectiva para lucrarse del interés generado por Rockstar Games:
- Creación de la memecoin: El token, bautizado como CYBERLEEK, se lanzó en la red Solana a mediados de agosto coincidiendo con la difusión de los vídeos del juego.
- Ganancias por comisiones de liquidez: Cada vez que se publicaba nuevo material inédito de GTA VI, el volumen de negociación de la moneda se disparaba. El creador acumuló la cifra récord ingresando exclusivamente las comisiones que cobraba el fondo por cada transacción realizada por los usuarios.
- Blanqueo a través de intermediarios: Los fondos acumulados en comisiones se transfirieron de forma escalonada mediante varios proveedores de servicios Over-The-Counter (OTC) para su conversión en dinero real.
- Desplome del token: Tras el pico de atención y la retirada de las ganancias por parte de la cartera principal, la memecoin ha sufrido un colapso superior al 90% en su cotización.
Caza legal contra el responsable
Mientras el mercado de criptomonedas digiere esta nueva modalidad de monetización basada en filtraciones, la matriz de Rockstar, Take-Two Interactive, ha intensificado las acciones legales. La compañía ha solicitado citaciones judiciales federales para obligar a plataformas como Discord y Microsoft a entregar registros e identificaciones que permitan dar con la identidad real del filtrador.







