Las peores pesadillas del mundo del hardware parecen haber vuelto a la carga. Han comenzado a surgir los primeros reportes de usuarios que afirman haber sufrido el derretimiento del conector de alimentación de su RTX 5090 tras someter a la tarjeta de gama alta a sesiones intensas de pruebas con la recién llegada tecnología DLSS 5.

El incidente revive los fantasmas vividos con las generaciones previas, encendiendo de inmediato todas las alarmas en la comunidad de PC Gaming sobre la estabilidad térmica y la exigencia eléctrica de las nuevas herramientas de inteligencia artificial.
Un pico de carga extrema que pone al límite el cableado
Los detalles compartidos por las primeras víctimas apuntan a que la altísima demanda computacional de las nuevas funciones de renderizado ha sido el detonante final:
- Estrés máximo en el conector: Las pruebas de rendimiento con DLSS 5 provocan picos de consumo constantes que elevan la temperatura del conector de corriente a niveles críticos.
- Plásticos y pines deformados: Las imágenes publicadas muestran daños severos por fusión en los pines centrales del cable de alimentación y en el socket de la propia tarjeta gráfica.
- Instalación impecable: A diferencia de ocasiones anteriores donde se culpaba al mal insertado del cable, los afectados aseguran que el conector estaba firmemente acoplado y alineado sin doblado excesivo.
- Exigencia sin precedentes: La tremenda carga de trabajo que requiere procesar el modelo de IA de quinta generación exprime al 100% la entrega de energía del conector en tiempo real.
La comunidad exige respuestas urgentes
Con miles de usuarios comenzando a exprimir las capacidades de sus GPUs de gama alta con el nuevo reescalado por IA, la noticia ha desatado una ola de preocupación. La atención se centra ahora en la respuesta del fabricante para determinar si se trata de casos aislados por defectos de fabricación o si estamos ante un fallo estructural que requerirá ajustes urgentes de voltaje vía actualización.








