Montarse un ordenador por piezas va a ser sensiblemente más caro en los próximos meses. Diversos informes del sector confirman que los costes de producción de las placas base han experimentado un incremento generalizado de al menos un 10%, impulsados por el encarecimiento desmedido de varios de sus componentes electrónicos más fundamentales.
Aunque durante el mes de agosto el precio de venta al público apenas se incrementó en un 3% de media, las reservas del stock antiguo se están agotando y los fabricantes se preparan para aplicar una nueva oleada de subidas en el mercado minorista.
Los componentes clave que están encareciendo las placas
La crisis de suministros en la cadena de montaje afecta de lleno a elementos esenciales para el funcionamiento y la estabilidad de cualquier placa base:
- Circuitos impresos (PCB): Los costes de fabricación de las placas de fibra de vidrio y cobre han aumentado entre un 15% y un 50%, impulsados por el precio de las materias primas.
- Condensadores: Se registra una subida desorbitada cercana al 50%, un componente crítico para las fases de alimentación (VRM) que entregan energía al procesador.
- Módulos Wi-Fi y conectividad: Los chips integrados para conectividad inalámbrica se han encarecido entre un 10% y un 20%.
- Ajuste progresivo en tiendas: Tras el tímido repunte del 3% en agosto, los analistas prevén que los precios en escaparate escalen a corto plazo para reflejar el coste real de producción.
Un mercado de hardware acorralado por los costes
Este encarecimiento en las placas base se suma a la reciente subida de precios observada en las tarjetas gráficas y los módulos de memoria RAM. Con los componentes básicos apretando los márgenes de los ensambladores, los usuarios que planearan dar el salto a plataformas de última generación deberán rascarse un poco más el bolsillo para asegurar una placa con buenas fases de alimentación y conectividad moderna.







