Mala racha para quienes estén pensando en renovar el ordenador o montar un equipo gaming. Tras la subida aplicada este mes de octubre, diversas fuentes del sector señalan que AMD podría volver a encarecer el precio de sus tarjetas gráficas Radeon durante el mes de noviembre.
Aunque la compañía no ha confirmado de manera oficial este ajuste, el movimiento responde al encarecimiento directo de uno de los componentes más cruciales en el ensamblaje de GPU.
La memoria GDDR6, en el ojo del huracán del sobrecoste
El detonante principal de esta nueva escalada de precios radica en el mercado de semiconductores. El coste de la memoria GDDR6 ha subido entre un 8% y un 10% durante el tercer trimestre, un incremento de producción que está asfixiando los márgenes de los fabricantes.
Al encarecerse el suministro de VRAM, la pelota pasa al tejado de las marcas ensambladoras (AIBs como ASUS, Sapphire, PowerColor o Gigabyte), que no tendrían más remedio que trasladar este coste adicional al precio final que paga el usuario en las tiendas.
Incertidumbre en el mercado de componentes para PC
Este posible encarecimiento continuado dejaría en una situación delicada la competitividad de la gama Radeon justo antes de la campaña de compras de fin de año.
A la espera de que AMD mueva ficha de forma oficial o se estabilice el suministro global de memoria gráfica, la recomendación para los compradores es no postergar demasiado la adquisición si encuentran ofertas o stock al precio de venta recomendado (MSRP) actual.









